Combustible para aviones se dispara y amenaza vuelos internacionales

La industria aérea enfrenta una nueva crisis marcada no solo por el encarecimiento del combustible para aviones, sino por el riesgo real de escasez. Desde finales de febrero, tras la escalada del conflicto en Medio Oriente, los precios se han disparado, afectando directamente a aerolíneas y pasajeros en todo el mundo.

De acuerdo con reportes difundidos por CNBC, el costo del combustible en Estados Unidos pasó de 2.50 a 4.88 dólares por galón en poco más de un mes, casi duplicándose.

Este incremento está vinculado al impacto del conflicto entre EEUU, Israel e Irán, así como al cierre del estratégico estrecho de Ormuz, que limita el flujo de petróleo y derivados.

YOUTUBE

Algunas aerolíneas ya reducen sus rutas

Ante este escenario, aerolíneas como United Airlines ya consideran reducir rutas, especialmente hacia Asia. Su director ejecutivo, Scott Kirby, advirtió que el aumento de costos podría obligar a recortes operativos en el corto plazo.

En Europa, Lufthansa también desarrolla planes de contingencia. Su CEO, Carsten Spohr, señaló que incluso se contempla inmovilizar aeronaves si la situación empeora.

Aunque Estados Unidos produce una parte importante del combustible, las aerolíneas dependen del abastecimiento local en cada destino, lo que aumenta el riesgo en rutas internacionales. Regiones como Europa y Asia son particularmente vulnerables a la escasez de combustible.

El impacto ya se refleja en los precios para los viajeros. Varias compañías han comenzado a incrementar tarifas aéreas y cargos adicionales, como el equipaje facturado. Además, analistas prevén nuevos recortes de capacidad en las próximas semanas, justo antes de la temporada alta de verano.

El combustible representa el segundo mayor gasto para las aerolíneas, solo por detrás de la mano de obra, lo que convierte esta crisis en un desafío estructural para el sector. Mientras tanto, inversionistas y autoridades monitorean la evolución del mercado energético, conscientes de que cualquier interrupción prolongada podría afectar la conectividad global y el costo de viajar en los próximos meses.

Comparte :