El 21 de enero de 1976, el Concorde realizó su primer vuelo comercial y cambió para siempre la historia de la aviación civil. A 50 años de ese hito, el avión supersónico sigue siendo recordado como una de las mayores hazañas de la ingeniería aeroespacial.
Fue capaz de transportar pasajeros al doble de la velocidad del sonido y reducir drásticamente los tiempos de viaje entre Europa y América.
Fue desarrollado de manera conjunta por Francia y el Reino Unido. El Concorde nació en plena Guerra Fría como un proyecto para demostrar liderazgo tecnológico frente a Estados Unidos y la Unión Soviética.
Su diseño de ala delta, su estilizado fuselaje y su capacidad para alcanzar velocidades de hasta Mach 2.04 le permitían volar a más de 2,000 kilómetros por hora. Haciendo posible unir París y Nueva York en poco menos de tres horas.
El debut comercial fue doble y simultáneo. Un avión de British Airways voló hacia Bahréin, mientras que otro de Air France partió rumbo a Río de Janeiro, con escala en Dakar.
Le 21 janvier 1976, Air France effectuait son premier vol commercial en Concorde, à destination de Dakar et Rio de Janeiro.
— Air France Newsroom (@AFnewsroom) January 20, 2026
Cinquante ans plus tard, la compagnie célèbre cet héritage d’excellence, devenu mythique dans l’aviation française. https://t.co/WotF9hlPUV pic.twitter.com/6D7vBIFFgr
Durante sus años de operación, el Concorde transportó alrededor de 2.5 millones de pasajeros y se convirtió en sinónimo de lujo, exclusividad y velocidad. Con servicios a bordo que incluían alta gastronomía y champagne.
En total se construyeron 20 aeronaves, entre prototipos y unidades comerciales, que también visitaron Argentina en tres ocasiones, incluida una llegada histórica en 1999 como parte de un exclusivo recorrido turístico por América Latina.
¿A qué se debe su desaparición?
El final del Concorde llegó tras el accidente del vuelo 4590 de Air France, ocurrido el 25 de julio de 2000 en París, donde murieron 113 personas. Aunque los vuelos se reanudaron brevemente, los elevados costos de mantenimiento, el consumo de combustible y la caída en la demanda sellaron su retiro definitivo en 2003. Hoy, el Concorde permanece como un símbolo irrepetible de una era dorada de la aviación.


















