El viaje deja de ser un simple escape para convertirse en un espejo de identidad. Así lo revela el nuevo informe de Skyscanner, que señala un cambio profundo en los hábitos del turista global para 2026. En entrevista con El Economista, Lourdes Losada, directora de la región AMERs en Skyscanner, explicó que los viajeros buscan que cada decisión —del vuelo al itinerario— tenga un propósito claro y una recompensa emocional.
Este comportamiento también se refleja en México. La demanda ya no se concentra únicamente en destinos populares, sino en experiencias con sello personal, donde el costo de vida sigue influyendo, pero la expectativa de obtener valor real es más fuerte que nunca.
Skyscanner identifica siete tendencias que guiarán al viajero en 2026. La primera es Glowmads, orientada a integrar rituales de belleza y autocuidado en la experiencia turística. Le sigue Shelf Discovery, que impulsa la exploración de mercados y tiendas locales como una nueva vía gastronómica. Altitude Shift destaca el auge de la montaña como refugio, más allá de temporadas tradicionales, mientras que Bookbound señala que los viajes inspirados en literatura ganan terreno.
La quinta tendencia, Catching Flights and Feelings, subraya el aumento de viajes en solitario donde la conexión humana es central. También crecen los Family Miles, viajes multigeneracionales que priorizan convivencias significativas. Finalmente, Destination Check-in posiciona al hotel como experiencia principal y no solo como lugar de descanso.
Para los viajeros mexicanos, estas claves ofrecen una guía hacia rutas más conscientes y mejor adaptadas al presupuesto. La tecnología, especialmente la inteligencia artificial y los motores de búsqueda social, será determinante para encontrar opciones relevantes en un entorno de oferta cada vez más amplio, concluyó Losada.