Las políticas arancelarias y antimigratorias implementadas por Donald Trump, sumadas al reiterado señalamiento de Canadá como el “Estado número 51”, generaron un cambio significativo en las preferencias de viaje de los canadienses. Ante este escenario, México se convirtió en una alternativa más atractiva para vacacionar, desplazando a Estados Unidos como destino habitual.
Un análisis de El Financiero reveló que, entre enero y septiembre, el flujo aéreo entre México y Canadá creció 17.9% anual. En total, 666 mil pasajeros adicionales viajaron entre ambas naciones respecto al mismo periodo de 2024.
Este aumento se dio principalmente en verano y principios de otoño, temporadas que históricamente no concentran el mayor número de visitantes provenientes de Canadá.
Las rutas más beneficiadas
El caso más notable es la ruta Toronto–Cancún, que tradicionalmente ocupa el noveno lugar entre los vuelos internacionales más relevantes para México.
Este año, escaló hasta el primer puesto, superando conexiones como Dallas–Cancún, Ciudad de México–Los Ángeles e incluso Ciudad de México–Madrid. Entre enero y septiembre, el flujo de pasajeros entre Toronto y Cancún creció casi 26%, convirtiéndose en la ruta aérea internacional más concurrida del país.
Adolfo Castro, director general de ASUR, confirmó que mientras el tráfico proveniente de Estados Unidos cayó ligeramente 0.2% en el tercer trimestre, el mercado canadiense mostró un repunte sólido. La tendencia también se refleja en la hotelería: firmas como Royalton reportaron incrementos de hasta 15% en huéspedes canadienses.
A ello se suma la apertura de nuevas rutas. Flair Airlines inició operaciones entre Ciudad de México, Vancouver y Toronto, mientras que Air Canada estrenó su vuelo Toronto–Guadalajara. En los próximos meses también se inaugurarán rutas directas desde Montreal, Calgary y Vancouver hacia Jalisco.
El fortalecimiento de la conectividad aérea confirma que México se consolida como uno de los destinos favoritos para los viajeros canadienses.