Un informe de Time Out advierte que el turismo masivo ya no es exclusivo de ciudades como París o Barcelona. Ahora, destinos emergentes en Albania, Indonesia, España, Brasil, Montenegro y Sri Lanka enfrentan graves riesgos ambientales y sociales debido al rápido crecimiento de visitantes internacionales.
El fenómeno conocido como sobreturismo ocurre cuando la cantidad de viajeros supera la capacidad del destino para gestionarlos, lo que provoca presión sobre los recursos locales, encarecimiento de la vivienda, saturación del transporte, degradación ambiental y desplazamiento de habitantes.
Aunque el turismo sigue siendo una fuente importante de ingresos, los expertos coinciden en que la solución no es dejar de viajar, sino hacerlo de manera responsable y distribuida. Estas son las zonas más afectadas y las alternativas que proponen los especialistas:
1. Albania – El nuevo boom del Mediterráneo
De 3 a 10 millones de visitantes en menos de una década, y una proyección de 30 millones para 2030. Las autoridades locales recomiendan evitar los puntos más populares y optar por pueblos rurales como Zogaj, Delvina o Kukes, además de viajar fuera de temporada para repartir mejor los beneficios.
2. Raja Ampat, Indonesia – El paraíso submarino bajo presión
Este archipiélago era un destino exclusivo para buzos, pero una reciente campaña lo volvió viral. Time Out sugiere elegir expediciones educativas y embarcaciones de bajo impacto, como las ofrecidas por la Alfred Wallace Expedition.
3. Santiago de Compostela, España – Cuando el Camino rebasa los límites
El éxito del Camino de Santiago en el cine y redes sociales disparó el flujo de peregrinos, provocando el aumento de alquileres turísticos y expulsión de residentes locales. Se recomienda visitar ciudades cercanas como A Coruña para una experiencia más auténtica.
4. Belém, Brasil – Turismo en la Amazonía con desigualdad
Con la llegada de la COP30, la ciudad ha crecido en infraestructura… pero también en desalojos de habitantes de favelas para dar paso a alojamientos turísticos. Como alternativa, se promueven hospedajes comunitarios como Uakari Floating Lodge (Brasil) o Kapawi Ecolodge (Ecuador).
5. Kotor, Montenegro – Cruceros que expulsan a los locales
Recibe más de 500 cruceros al año, con embarcaciones de hasta 5 mil pasajeros. Resultado: congestión, contaminación y éxodo de habitantes del centro histórico. La recomendación: viajar en barcos pequeños y conocer pueblos cercanos como Tivat o Rose.
6. Playas del sur de Sri Lanka – Entre el desarrollo y la preservación
Tras recuperarse del colapso turístico, el país recibió 2.1 millones de visitantes en 2024, y ahora el gobierno debate entre priorizar el turismo o proteger su cultura. Los expertos sugieren explorar el norte y este de la isla, en zonas como Jaffna o Trincomalee.
El turismo responsable ya no es una opción, sino una necesidad, especialmente en destinos que aún tienen la oportunidad de crecer sin perder su identidad.