El Turismo masivo ya no afecta solo a los destinos consolidados. Un informe reciente de Time Out advierte que seis enclaves emergentes en Europa, Asia y América Latina enfrentan serios riesgos ambientales y sociales. De hecho, la caída del gasto de turistas extranjeros en EE. UU. ha impulsado la búsqueda de Turismo más asequible en estos sitios, atrayendo a millones de viajeros internacionales.
El impacto social del turismo excesivo
El sobreturismo se produce cuando la afluencia de viajeros supera la capacidad de un destino para gestionarlos. En consecuencia, esto genera presión sobre infraestructuras y recursos básicos, como el agua potable y los alimentos asequibles. El impacto social incluye el aumento del precio de la vivienda y el desplazamiento de residentes.
Los destinos afectados se extienden por varias regiones:
- Albania: Es el destino vacacional de más rápido crecimiento en Europa. Pasó de 3 millones de visitantes en 2015 a 10 millones en 2023.
- Kotor, Montenegro: Sufre el impacto de la llegada anual de unos 500 cruceros. Esta situación ha obligado a sus 22,000 habitantes a abandonar el centro histórico.
- Belém, Brasil: Se prepara para recibir la COP30. Cerca de 604,000 de sus 2.2 millones de habitantes viven en favelas. Algunos han sido desalojados para dar paso a alquileres turísticos.
Alternativas para un internet sostenible
Time Out subraya que la solución no es dejar de viajar. Es necesario adoptar prácticas más conscientes y sostenibles. Por lo tanto, los expertos recomiendan buscar alternativas a los puntos más populares.
- Albania: Se recomienda explorar pueblos rurales como Zogaj y Kukes.
- España: Sugieren visitar ciudades con patrimonio histórico, como A Coruña, en lugar de concentrarse en Santiago de Compostela.
- Brasil: Se aconseja elegir rutas menos conocidas y alojamientos gestionados por la comunidad, como el Uakari Floating Lodge.
Además, optar por embarcaciones de bajo impacto y expediciones educativas ayuda a reducir la presión ambiental. Finalmente, el Turismo representa una fuente vital de ingresos. Las prácticas sostenibles distribuyen los beneficios económicos entre las comunidades locales.