La Ciudad de México vivió una de las lluvias más intensas de su historia reciente, con un récord de 84 mm de precipitación en el Centro Histórico, 50 de ellos en solo 20 minutos.
Esta tormenta provocó inundaciones generalizadas que afectaron gravemente la infraestructura urbana, incluyendo el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), el Metro y diversas vialidades.
El AICM suspendió operaciones durante más de cuatro horas debido a encharcamientos en pistas y plataformas, afectando a 104 vuelos y casi 15,000 pasajeros. Las llegadas y salidas fueron desviadas a otros aeropuertos, y algunas pistas permanecieron cerradas hasta la madrugada del lunes.
El Sistema de Transporte Colectivo Metro sufrió un cortocircuito en la Línea 2, interrumpiendo el servicio por más de 90 minutos. Además, se cerraron estaciones en las Líneas 3 y 5 debido a las inundaciones. El Metrobús también presentó retrasos y zonas sin servicio en varias líneas.
Respuesta de las autoridades
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, activó el Plan Tlatoque para atender 41 encharcamientos, caídas de árboles y vehículos.
A pesar de inversiones previas en infraestructura, la presidenta Claudia Sheinbaum admitió que la intensidad de la tormenta superó la capacidad del drenaje.
Se pronostican más lluvias intensas, con tormentas eléctricas y posible granizo en los próximos días. Las autoridades recomiendan a la población extremar precauciones y mantenerse informados sobre las alertas meteorológicas.
La reciente tormenta ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura de la Ciudad de México ante fenómenos climáticos extremos. Es crucial que las autoridades y la ciudadanía trabajen conjuntamente para mejorar la resiliencia urbana y minimizar los impactos de futuras contingencias climáticas.