Unas tumbas monumentales de más de cinco milenios de antigüedad fueron descubiertas en Polonia.
Se trata de estructuras funerarias de la cultura del vaso de embudo. Una sociedad del Neolítico que habitó el norte y este de Europa, considerada una de las más influyentes de la prehistoria.
Las estructuras, ubicadas en la aldea de Wyskoć, en el Parque del Paisaje General Dezydery Chłapowski, tienen aproximadamente 200 metros de largo y cuatro metros de alto.
Aunque apodadas “pirámides polacas”, en realidad son tumbas megalíticas o “tumbas de gigantes”, construidas con piedras de hasta 10 toneladas que fueron trasladadas solo con trineos y fuerza humana.
El hallazgo fue posible gracias a estudios de teledetección realizados por arqueólogos de la Universidad Adam Mickiewicz de Poznań.
Tras identificar cinco sitios potenciales, las excavaciones revelaron dos tumbas con restos de la cultura Funnelbeaker, que existió entre el 4000 y el 2700 a.C.
Estas tumbas servían para enterrar figuras importantes como sacerdotes o líderes tribales.
Se han encontrado objetos como vasijas para opio, hachas de piedra y adornos de cobre. Lo que indica la relevancia espiritual y social de los entierros.
Muchas de las piedras originales fueron saqueadas o reutilizadas a lo largo de los siglos.
Este descubrimiento representa uno de los hallazgos arqueológicos más importantes en la región, al tratarse de las únicas tumbas de este tipo encontradas en Polonia.
Las excavaciones continúan, y el sitio permanece cerrado al público mientras se evalúan medidas de conservación. Los investigadores esperan que estos hallazgos permitan comprender mejor la vida y ritos funerarios de esta antigua civilización neolítica.


















