La Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados hasta Wirikuta ha sido oficialmente inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Convirtiéndose así, en la primera tradición indígena viva de México en recibir esta distinción internacional.
¿Qué es la ruta wixárika?
La Ruta Wixárika recorre más de 500 kilómetros entre los estados de Jalisco, Nayarit, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí.
Parte desde la Sierra Madre Occidental hasta el desierto sagrado de Wirikuta, un sitio considerado esencial para la espiritualidad y el equilibrio del mundo natural.
Según el INAH, en esta ruta se realiza un ciclo de rituales destinados a mantener el vínculo con las deidades naturales que garantizan el bienestar del pueblo y el éxito de su ciclo agrícola.
Los wixaritari, como se llaman a sí mismos (en plural), son un pueblo indígena profundamente espiritual. Que ha logrado preservar su cultura durante siglos gracias al aislamiento geográfico que les proporcionaron las montañas.
Su nombre significa “persona de corazón profundo que ama el conocimiento”, y su cosmovisión gira en torno a un mundo animado por deidades naturales como el sol, la luna, el venado y el fuego.
¡El patrimonio cultural de México vuelve a hacer historia! 🥳🎉
— INAH (@INAHmx) July 12, 2025
🔴La Ruta #Wixárika por los Sitios Sagrados hasta Wirikuta (Tatehuarí Huajuyé) es ahora #PatrimonioMundial por la UNESCO.
La Ruta Wixárika por los Sitios Sagrados a Wirikuta es un Bien en Serie pic.twitter.com/cnSJRJgHvj
Uno de los elementos centrales de su espiritualidad es el hikuri o peyote, considerado un “hermano mayor” con poderes medicinales y sagrados. Las ceremonias alrededor del hikuri se practican especialmente en Wirikuta, el desierto donde esta planta nace y al que peregrinan anualmente para renovar el equilibrio entre la naturaleza, los dioses y la comunidad.x
La riqueza visual de la cultura wixárika es ampliamente reconocida. A través de complejos bordados, piezas de chaquira y tejidos, los artesanos plasman su cosmogonía en obras que no solo decoran, sino que cuentan historias ancestrales. Venados, maíces, serpientes y fuegos sagrados conforman un lenguaje visual que funge como puente entre el mundo terrenal y el espiritual.